Una empresa puede contratar mantenimiento y seguir teniendo control sobre sus activos. El servicio debería sostenerse por conocimiento y responsabilidad, no porque el cliente no pueda acceder a su dominio o a su web.
Activos que conviene identificar
- Titularidad y acceso al dominio.
- Alojamiento, DNS, certificados y copias.
- Usuarios administradores del CMS o aplicación.
- Correo, formularios y servicios de envío.
- Analítica, Search Console, publicidad y perfiles locales.
- Licencias, código, fuentes, imágenes y otros recursos.
Acceso no significa usar la misma contraseña
Cada persona o proveedor debería tener su usuario, permisos adecuados y autenticación reforzada cuando sea posible. Compartir una única credencial dificulta revocar accesos y saber quién cambió algo.
Qué puede depender del proveedor
Algunas herramientas usan licencias de agencia o servicios gestionados. Debe explicarse qué ocurre si termina el mantenimiento: qué deja de actualizarse, qué coste tendría continuar y qué alternativa existe.
Documentar para poder continuar
No todos los proyectos necesitan una documentación extensa, pero sí un inventario mínimo de accesos, componentes, integraciones, tareas recurrentes y puntos críticos.
