Rediseño y mejora web
Mejorar la web.Sin tirar lo que ya funciona.
Antes de empezar de cero, revisamos qué merece conservarse, qué está limitando el resultado y qué cambios pueden mejorar de verdad la web.
El problema real
Una web puede haberse quedado atrás de varias formas.
A veces el problema es visual. Otras veces el diseño solo está haciendo visible una estructura, un contenido o una base técnica que ya no encajan.Ya no representa a la empresa
La oferta ha cambiado, el equipo ha crecido o el nivel del trabajo no se refleja en la web.
Cuesta encontrar información
Se han añadido páginas sin orden y la navegación se ha convertido en un archivo acumulado.
No funciona bien en móvil
El contenido se lee mal, los formularios fallan o las llamadas a la acción desaparecen.
Da miedo tocarla
Actualizar contenido, plugins o funciones puede romper algo y nadie sabe bien cómo está construida.
Qué trabajamos
Rediseñar no significa maquillar la portada.
Revisamos el conjunto para evitar invertir en una capa visual nueva sobre los mismos problemas de fondo.Auditoría inicial
Contenido, navegación, rendimiento, móvil, SEO, analítica y mantenimiento actual.
Prioridades
Separamos problemas urgentes, mejoras comerciales y cambios que pueden esperar.
Nueva estructura
Reordenamos páginas y mensajes cuando el negocio ya no cabe en la arquitectura antigua.
Diseño y desarrollo
Aplicamos una dirección visual nueva sobre una base técnica controlada.
Migración y continuidad
Protegemos contenido, URLs y funciones relevantes, y dejamos un plan de mantenimiento claro.
Cómo lo planteamos
Puede ser una corrección, una evolución o una reconstrucción.
La decisión se toma después de revisar la web, no antes. Así evitamos presupuestar un proyecto enorme cuando bastan mejoras concretas, o prometer un parche cuando la base ya no da más de sí.
Diagnóstico
Qué falla, qué se conserva y qué riesgo existe al modificarlo.
Plan por impacto
Primero lo que afecta a comprensión, consultas, seguridad o gestión.
Ejecución por fases
Cambios controlados, con revisión y sin dejar la web inutilizada durante semanas.
Seguimiento
Comprobamos que la nueva versión funciona y corregimos lo que aparezca con el uso real.
Si la web todavía tiene una base válida, podemos mejorarla sin obligarte a rehacerlo todo. Si no la tiene, te explicaremos por qué antes de plantear una reconstrucción.
Preguntas habituales
Antes de rediseñar, hay que saber qué merece conservarse.
¿Se puede mantener el posicionamiento actual?
Se revisan URLs, contenidos y datos antes de migrar. No se puede garantizar que nada cambie, pero sí evitar pérdidas provocadas por una migración descuidada.
¿Hay que cerrar la web durante el trabajo?
Normalmente se trabaja en una copia o entorno separado y se publica cuando la nueva versión está revisada.
¿Podéis mejorar solo una parte?
Sí. Puede ser una sección, el móvil, la velocidad, el contenido o un proceso concreto si esa intervención tiene sentido.
¿Qué pasa con los textos e imágenes actuales?
Se revisan uno a uno. Algunos se conservan, otros se editan y otros deben sustituirse porque ya no ayudan a explicar el negocio.
¿Tu web tiene que cambiar?
Cuéntanos qué funciona, qué no y qué debería conseguir.
Revisaremos el punto de partida y te diremos si hace falta construir, rediseñar o mejorar una parte concreta.